El deporte es cultura - La cultura del deporte

Por Natalia Freire

La Deporteca

LA MÚSICA DEL DESCANSO


 
Madonna Super Bowl Half Time Los estadounidenses siempre han demostrado ser unos maestros organizando espectáculos. Una muestra de ello es la Final de la NFL en la que han conseguido que a la expectación que genera conocer al equipo que ganará el Trofeo Vince Lombardi se le añada el aliciente de una actuación musical en el descanso del partido.
 
Desde los inicios de este partido que se celebra tradicionalmente el primer domingo de febrero, en el descanso ha habido actuaciones musicales. Hasta 1971 corrían a cargo de las bandas de la ciudad en la que se disputaba la Super Bowl. Pero en 1972, dos emblemas de la música norteamericana, Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, fueron los encargados de amenizar el Half Time. Desde entonces muchos de los grandes artistas de la música contemporánea del momento han sido los encargados de ofrecer un espectáculo musical concentrado en apenas quince minutos que pone de manifiesto la grandeza de los estadounidenses en el ámbito deportivo, artístico y también en la organización de eventos.
 
Dependiendo del lugar elegido para la disputa del partido de la Super Bowl durante años se fueron alternando actuaciones de las bandas musicales, coros y ballets con actuaciones de cantantes locales.
 
Fue en 1984, cuando Disney se encargó de la producción del espectáculo del descanso, cuando se comenzaron a organizar actuaciones cada vez más ambiciosas al estilo de las que se realizan ahora para las ceremonias de Inauguración o Clausura de los Juegos Olímpicos.
 
Cantantes, cowboys, acróbatas, bandas de música y coros fueron dejando paso en la década de los noventa a artistas consagrados.
 
En 1991 los encargados fueron New Kids On The Block y en 1992, con la irrupción del Pop Latino, la elegida fue Gloria Estefan cuya actuación dejó el listón muy alto. Por eso en 1993 el encargado de amenizar el descanso fue Michael Jackson. Este hecho supuso un antes y un después en los espectáculos del medio tiempo porque Michael Jackson era el cantante más famoso del mundo y trabajaba rodeado de un equipo impresionante que hacía que cada una de sus actuaciones, por corta que fuera, se convirtiera en algo incomparable. Su aparición, rodeada de efectos especiales, consiguió que, por primera vez en la historia, la audiencia subiera durante el descanso.
 

 
En 1996 Diana Ross generó unas expectativas similares a las creadas por Michael Jackson tres años antes y su actuación no defraudó porque, además de realizar cuatro cambios de vestuario, utilizar fuegos artificiales e interpretar magníficamente muchos de sus grandes éxitos, terminó su actuación con la canción Take Me Higher (Llévame Más Alto) mientras ella se elevaba en un helicóptero. Apoteósico.
 

 
Para superar aquello tuvieron que encargar a varios artistas la actuación del año siguiente. El show no fue tan espectacular pero uno no puede ver siempre juntos a The Blues Brothers, James Brown y ZZTop. Algunos aún siguen bailando.
 
The Temptations, Stevie Wonder, Tina Turner, Phil Collins, Christina Aguilera, Toni Braxton y, hasta nuestro Enrique Iglesias, compartieron escenario en el descanso de las últimas ediciones del siglo XX.
 
El siglo XXI popularizó los ritmos del Hip Hop y por eso vimos en 2001 a Nelly junto a bandas como Aerosmith y a cantantes como Britney Spears. Pero los atentados del 11 de Septiembre de ese año convirtieron la actuación de U2 en 2002 en la más emotiva de todas. La banda irlandesa interpretó Where The Streets Have No Name mientras, tras ellos, en una pantalla gigante, se proyectaban los nombres de las víctimas de los atentados. Bono terminó la actuación abriendo su chaqueta y mostrando su interior forrado con la bandera de Estados Unidos. Aún hoy es emocionante.
 

 
Y de la emoción al escándalo porque dos años después, en 2004, Janet Jackson y Justin Timberlake realizaban una actuación correcta hasta que Justin Timberlake cantó la estrofa en la que decía I gonna have you naked by the end of this song (te desnudaré al final de esta canción) y arrancó parte del vestido de Janet Jackson dejando al descubierto uno de sus pechos. Desde entonces el espectáculo se emite con 10 segundos de retardo para evitar que algo así pueda volver a ocurrir.
 

 
Aunque para gran parte del público mostrar un pecho durante un show (especialmente para los españoles que nos criamos viendo aquella actuación inolvidable de Sabrina en la Nochevieja del 88) es un hecho sin importancia, para los estadounidenses este acto empañó un espectáculo dirigido a un público familiar. Por eso, el encargado de actuar en el descanso al año siguiente fue Paul McCartney. Le siguieron grandes bandas como The Rolling Stones en 2006, Tom Petty & the Heartbreakers en 2008, The Who en 2010 y grandes artistas como Bruce Springsteen en 2009 y Prince en 2007. La actuación de este último se recuerda como una de las más impresionantes porque se realizó bajo una lluvia torrencial. El momento culminante fue cuando Prince interpretó Purple Rain con el estadio iluminado de color púrpura y todo el público coreando la canción.
 
La segunda década del siglo XXI ha estado marcada por la actuación de grandes artistas que aparecían acompañados por otros. Como la de los Black Eyed Peas junto a Slash de Guns&Roses que enfureció a Axel Rose porque cuando Fergie y Slash interpretaron el Sweet Child O' Mine lo hicieron descoordinados. Y, aunque el resto del show visualmente fue uno de los mejor ejecutados, este hecho fastidió el resultado final.
 
Pero al año siguiente, en 2012, llegó Madonna para elevar el listón hasta un lugar que todavía no ha sido superado ni por Beyoncé –que consiguió reunir a las Destiny´s Child y provocar un apagón por culpa de la excesiva iluminación que requería su actuación- ni por la actuación de Bruno Mars en 2014 que fue correctísima a pesar de incluir en su show a los inigualables Red Hot Chili Peppers interpretando, como no, a torso descubierto su legendario Give It Away.
 
Madonna logró reunir toda la esencia del espíritu estadounidense en un espectáculo explosivo y trepidante.
 
Junto a ella estuvieron los divertidísimos LMFAO y las raperas Nicki Minaj y M.I.A. Esta última realizó un gesto considerado obsceno durante la actuación; vamos, que hizo lo que Luis Aragonés llamaría una peineta. No fue censurado durante la emisión porque los realizadores no se dieron cuenta hasta después. Eso sí, en las televisiones del resto del mundo nos hartamos de verlo.
 
Junto a Madonna también había artistas del Cirque du Soleil, bailarines de la Southern University, coros universitarios y bandas de percusión de varias de las High School de Indianapolis, ciudad donde se celebraba el partido.
 
La Reina del Pop, el grupo del momento, cantantes alternativas, artistas del Circo del Sol y bandas, coros y ballets de la ciudad unidos en el Super Domingo del Deporte Estadounidense. Insuperable. Juzguen ustedes.
 

 

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